Por Dr. Joaquín Mejía
Cuesta entender cómo, a estas alturas, haya quienes sigan pidiendo “juicio político” como si fuera una herramienta neutra, ignorando lo que ya ha dicho la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre su uso partidista y contrario a los estándares internacionales.
La jurisprudencia interamericana es clara y evidencia que el juicio político tal y como está configurado en el país vulnera el principio de legalidad, el derecho a la defensa y otras garantías judiciales fundamentales en un Estado de derecho.
Como estudioso del derecho y jurista sin vínculos partidistas me pregunto: ¿Qué tipo de formación jurídica tienen quienes, con estos precedentes judiciales, insisten en pedir el “juicio político”? ¿Leen las sentencias internacionales? ¿Leen algún libro de doctrina? ¿Estudian seriamente el Derecho?
¿O solo es cálculo político para quedar bien con el poder de turno?
Como jurista siento vergüenza por la incoherencia deliberada frente a los estándares internacionales que son obligatorios para el Estado y que deberían ser una brújula mínima para cualquiera que se tome en serio el Derecho.
No se trata de no aplicar la figura del juicio político, sino de adecuarla a los estándares internacionales en la materia para que se garantice el debido proceso. ¿Es tan difícil entender esto tan básico?