TEGUCIGALPA, HONDURAS. El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, denunció públicamente este día la existencia de un presunto plan para asesinarle, señalando directamente a sectores del oficialismo como los responsables de estas amenazas. El funcionario vinculó el riesgo a su integridad física con su rol como testigo clave del «fraude electoral notorio» que, según sus afirmaciones, ocurrió en las elecciones de noviembre de 2025 para elegir a diputados y alcaldes sin seguir el proceso legal correspondiente.Ochoa fue tajante al declarar que «cualquier afectación en contra de mi integridad física, responsabilizo a las personas que he denunciado ante el Ministerio Público de estar vinculadas al fraude». Ante la gravedad de la situación, el funcionario confirmó que ya ha solicitado formalmente la aplicación de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y se encuentra a la espera de una resolución que garantice su protección.
De acuerdo con el consejero, el objetivo de este plan criminal es doble. Por un lado, busca silenciar las pruebas sobre las irregularidades en los comicios pasados y, por otro, pretende «limpiar» el CNE de voces disidentes que puedan oponerse a una futura inscripción de Juan Orlando Hernández para las elecciones de 2029. Según Ochoa, ha recibido información de que el expresidente regresará al país para postularse nuevamente, y su presencia en el órgano electoral es vista como un obstáculo que debe ser removido antes de que ese escenario se materialice.