El show de medio tiempo del Super Bowl se transformó en una fiesta latina cargada de identidad, cultura y mensajes sociales de la mano de Bad Bunny. Durante poco más de 13 minutos, el artista puertorriqueño rindió homenaje a sus raíces y a la experiencia latinoamericana, cantando completamente en español y apostando por símbolos cotidianos de Puerto Rico.
La presentación incluyó escenarios inspirados en la vida isleña, referencias a los apagones, la gentrificación y la migración, así como un mensaje de unidad al recordar que América es un continente, no un solo país. El espectáculo contó con invitados como Ricky Martin y Lady Gaga, además de cameos de figuras latinas del entretenimiento.
Lejos de la pirotecnia tradicional del Super Bowl, Bad Bunny apostó por una narrativa cultural y social que mezcló música, baile y orgullo latino. El cierre llegó con un llamado al amor y la inclusión, confirmando que su música ya trascendió el idioma y las fronteras.